Más de 2.000 líderes de retail, marcas, tecnología, startups e inversión se reúnen del 22 al 24 de septiembre en Huntington Beach, California, en el marco del RetailClub AI Festival, un evento creado por los fundadores de Shoptalk y Groceryshop para analizar el impacto de la inteligencia artificial en la industria. Con más de 150 speakers, el festival parte de una premisa que refleja la evolución del mercado, pues la IA ya no puede tratarse como una categoría aislada dentro de la estrategia tecnológica de un retailer.
La inteligencia artificial, de hecho, dejó de ser una tecnología experimental para convertirse en una herramienta que los retailers ya incorporan a distintas áreas del negocio. Personalización, precios, inventarios, promociones, servicio al cliente y logística son apenas algunos de los procesos en los que las empresas están probando modelos capaces de procesar grandes cantidades de información y automatizar decisiones.
El desafío ahora, sin embargo, es mucho menos visible que antes. Se trata de conseguir que esas tecnologías funcionen de manera integrada dentro de compañías que ya dependen de múltiples sistemas, canales y procesos.
Del experimento a la operación
El interés por la inteligencia artificial en el retail sigue creciendo, en la medida en que la tecnología ya interviene en prácticamente todas las capas del negocio. Las compañías están explorando, al mismo tiempo, sistemas de recomendación y personalización, así como herramientas para optimizar precios, promociones, inventarios y cadenas de suministro.
La agenda de RetailClub refleja justamente esa amplitud. Sus sesiones abordan cómo la IA está modificando el negocio, las estructuras de los equipos y la relación con los consumidores, además de mostrar implementaciones y prototipos pensados para casos de uso concretos.
Pero hay una pregunta que empieza a ganar fuerza después de los primeros pilotos. ¿Qué ocurre cuando una prueba de concepto tiene que convertirse, finalmente, en una herramienta utilizada dentro de la operación diaria?
Y es que demostrar que un modelo funciona en un entorno controlado es solo una parte del camino. Llevarlo a producción implica conectarlo con los datos, plataformas y procesos que sostienen una operación que, literalmente, no puede detenerse. También exige definir quién toma las decisiones, cómo se supervisan los sistemas y qué pasa cuando una recomendación automatizada termina afectando variables tan sensibles como el precio, el inventario o la experiencia del consumidor.
Por eso, poco a poco, la conversación sobre inteligencia artificial en el retail empieza a desplazarse de la experimentación hacia la ejecución. El propio formato del RetailClub AI Festival refleja ese cambio, ya que además de las presentaciones principales, el evento incluye demostraciones de tecnología, talleres y grupos de discusión centrados en casos de uso específicos. Su programa Breakthru, por su parte, busca conectar a ejecutivos y operadores para que discutan, sin rodeos, los desafíos concretos de implementación.
Entre las compañías tecnológicas que participan en el festival está Nisum, que está aprovechando el encuentro para abordar precisamente uno de los retos que aparecen cuando los retailers intentan pasar de la experimentación a la implementación real.
La compañía, que cuenta con más de 25 años de experiencia trabajando con empresas de retail y Fortune 500, participa como patrocinador del evento y tiene presencia en el booth 312, junto al PCH Stage.
Nisum también organiza dos sesiones de Breakthru Experiences, lideradas por Sajid Mohamedy, miembro de su junta directiva, bajo el título «From Pilot to P&L: An Unfiltered Guide for Retail Technology Leaders.» Las conversaciones buscan responder por qué algunos pilotos de inteligencia artificial nunca llegan a producción y qué diferencia a las iniciativas que sí logran mantenerse dentro de los presupuestos y las operaciones de una compañía. Las sesiones están programadas para el 23 y 24 de septiembre.
El enfoque de Nisum se concentra en cuatro áreas, entre ellas el crecimiento y personalización del cliente, el crecimiento de márgenes impulsado por IA, el comercio unificado y preparado para agentes, y los datos e inteligencia artificial para el rendimiento del retail.
En conjunto, estos temas reflejan bastante bien hacia dónde avanza la conversación dentro de la industria. La IA ya puede recomendar productos, analizar comportamientos, apoyar decisiones sobre inventario o automatizar determinadas interacciones. El verdadero reto, sin embargo, está en conectar esas capacidades con los sistemas que permiten a un retailer convertir esas decisiones en resultados tangibles.
El RetailClub AI Festival llega, precisamente, en un momento en que la industria intenta avanzar más allá de esa primera etapa de experimentación con inteligencia artificial. Y es que la pregunta ya no es únicamente qué puede hacer la tecnología. También es dónde debe incorporarse, qué datos debe utilizar, qué reglas deben gobernarla y, sobre todo, cómo puede generar resultados medibles para el negocio.
Esa transición explica por qué las compañías tecnológicas están llevando la conversación hacia la infraestructura, los datos, las plataformas y los procesos. La IA puede acelerar determinadas funciones, sí, pero su impacto real depende de que exista una operación capaz de incorporarla sin fricciones.
El festival termina el 24 de septiembre, aunque las discusiones de sus tres días apuntan a una transformación que continuará mucho después del evento. Así, en el retail, la siguiente etapa de la inteligencia artificial estará determinada menos por la cantidad de pilotos que una compañía pueda ejecutar y más por su capacidad para convertirlos en parte real de la operación.